Circuitos inteligentes

Gracias al EMS (EnergyManagementSystem), puede almacenarse y gestionarse casi la totalidad de la energía proporcionada por el sol. Los principios básicos de funcionamiento del sistema están patentados.
La ventaja: en cada uno de los diferentes niveles energéticos se aporta en cada momento la cantidad exacta de energía para los respectivos focos de demanda. Dependiendo de las distintas temperaturas de trabajo, el EMS almacena en el circuito energético adecuado la energía solar obtenida, lista para ser recuperada cuando sea necesaria.


 

Preferencia a la energía solar

De forma permanente y fiable, el EMS (Energy Management System) suministra la energía térmica para calentar el agua de servicio, regular la temperatura de la vivienda e incluso para climatizar la piscina. En todo momento se emplea de forma preferente la energía solar como fuente de calor, descargando energía sucesivamente en cada uno de los distintos niveles de temperatura que existan (ACS, calefacción, piscina, acumulador geotérmico, etc…) El circuito primario consigue regresar por tanto a los colectores solares a una temperatura sensiblemente inferior de lo habitual, lo cual es señal de alto rendimiento del sistema y mayor aprovechamiento de la energ ía generada.

Sólo cuando no es posible cargar alguno de los niveles de energía en uso, entra en funcionamiento la bomba de calor, habitualmente geotérmica. De esta forma quedan sustituidos al completo los combustibles fósiles, y se consigue un importante ahorro para el usuario en costes directos de energía y la consiguiente disminución de emisiones contaminantes de CO2.

Gracias a una gestión inteligente y por medio de técnica hidráulica de regulación y control, es posible una utilización total de la energía solar conforme a las necesidades del usuario, descargando progresivamente el calor disponible en función de la demanda de los distintos focos de consumo de la energía.

 

Efectiva y gradual descarga de energía

De forma gradual, el EMS proporciona al usuario la cantidad de calor generada por efecto del sol, bien de forma directa o previamente acumulada. La energía excedente que no se utiliza en el momento se almacena por completo en el nivel adecuado para su posterior uso.
El EMS puede utilizar las paredes y los techos de la construcción como acumuladores térmicos. Mediante la activación térmica de la construcción o “TABS” (Sistema de Elementos Termoactivos) la propia construcción se torna en una ‘casa activa’. Así pues, en 3 niveles, el principio de descarga energética abarca un gran abanico de temperaturas: nivel 1, el depósito geotérmico para temperaturas de 15° a 25°, nivel 2, la activación del interior de la construcción por medio de “TABS” para temperaturas de 25° a 35° y, por último, el depósito combinado ACS/calefacción para temperaturas de entre 35º/70°. Un nivel puede alternativamente emplearse para la climatización de piscina o para sistemas de acumulaci ón de calefacción independientes del ACS.

El ‘Energy Manager’ controla los diferentes niveles de temperatura, almacena el calor en cuanto es posible y, de forma muy efectiva, proporciona a la vivienda la energía necesaria tomada del nivel de temperatura que sea más adecuado.