Continúa el alza de los precios del petróleo y del gas natural
Cifras, hechos y pronósticos


Un vistazo a la estadística muestra la acusada tendencia ascendente. Con los precios actuales del crudo a aprox. US$ 70,oo / barril (159 litros) se ha llegado a una nueva marca récord. Se pronostica, no obstante, que podría llegarse incluso a los US$ 100,oo por barril.


 
El aumento de precios registrado en los últimos años tiene su origen, entre otros factores, en el creciente consumo de petróleo de países como China o la India, actualmente en gran auge. La tendencia económica en estos países es a seguir creciendo, de modo que la demanda global de petróleo previsiblemente seguirá sufriendo tensiones alcistas.

Por otro lado, se están produciendo repentinas alzas del precio del petróleo potenciadas por fenómenos climáticos que tienen su origen en las alteraciones generales del clima mundial, que continuarán siendo causa de frecuentes catástrofes meteorológicas graves. Tan sólo los huracanes “Ivan” (2004) y “Katrina” (2005) paralizaron en el Golfo de México y durante semanas la explotación y el refinamiento del petróleo.

De este modo se espera una tendencia al alza del precio del petróleo en particular y de los combustibles fósiles en general.

Tomando como referencia los cálculos de la Oficina Federal Alemana de Estadística, que utiliza como dato comparativo un rendimiento de 33540 Kw/Hora extraíbles de un volumen de 3000 litros de fuel-oil, observamos que en el año 2000, esa cantidad de energía costaba 1000 €; en el año 2005 el precio había aumentado a 1600 € y hoy se pagan más de 1800 €, es decir, un 80% más que en el año 2000.

Estas evoluciones desfavorables son motivo suficiente para anticiparse al cambio de modelo energético al que ya asistimos, acelerar las alternativas al petróleo y al gas, e incorporar en la planificación de construcciones y sus cálculos de amortización los previsibles sobrecostes que las energías convencionales causan a lo largo de la vida útil de cualquier inmueble.
La energía solar térmica y la geotérmica son dos fuentes de energía que, debidamente utilizadas, permiten independizarse de la inestabilidad y alzas de los mercados energéticos tradicionales.
IMMOSOLAR apuesta por estos dos pilares y desarrolla sistemas de energía que garantizan seguridad e independencia a los propietarios de los inmuebles.