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El EMS aúna colectores solares, bomba de calor y la técnica de acumulación creando una solución integral fascinante.
¿Desea calentar un edificio sólo con energía solar y sin la combustión directa de petróleo o gas? Sin problemas: ya no es necesario construir la estructura de un modo especialmente costoso o que ahorre energía, es suficiente cumplir las disposiciones de protección térmica vigentes. La instalación de colectores se integra en el edificio teniendo en cuenta el efecto estético y su rentabilidad económica. Importante: la superficie de los colectores aprovecha también la radiación difusa y proporciona gran parte de la demanda energética necesaria al estar funcionando durante todo el año. El colector abastece en primer lugar al acumulador intermedio integrado. Pero para conseguir almacenar íntegramente la energía solar puesta a disposición por el colector y utilizarla en otro momento para calentar, se utiliza el pavimento y el subsuelo del edificio para almacenar los excedentes de energía en épocas cálidas. La energía necesaria para calefacción y calentamiento del agua sanitaria se garantiza, en caso necesario, por una bomba de calor. Esta es alimentada directamente por el colector y/o recurre al excedente de energía solar acumulado bajo el pavimento. En épocas sin rendimiento solar, la bomba de calor utiliza esta energía almacenada como fuente.
Para aprovechar de forma útil la energía solar generada para el calentamiento de edificios, se requieren superficies radiantes de baja temperatura, como paredes o suelos radiantes. Las temperaturas necesarias para ello son puestas a disposición por el sistema durante todo el año. El concepto EMS permite el máximo aprovechamiento de la energía solar para la calefacción de edificios, y un funcionamiento rentable y altamente eficaz de una bomba de calor con los mínimos costes operativos. Además de la independencia del desarrollo futuro de los precios del petróleo y del gas, las superficies radiantes de baja temperatura ofrecen confort y bienestar. La energía solar es almacenada en EMS de forma escalonada con secuencia de prioridad o bien es suministrada a los consumidores. 
Una unidad de control e hidráulica, especialmente desarrollada por IMMOSOLAR, proporciona a la bomba de calor la temperatura de origen óptima desde el colector solar y/o desde el acumulador geotérmico. Debido a la temperatura de origen constante (18°C) y el consiguiente bajo ascenso de temperatura, alcanza la bomba de calor coeficientes de rendimiento extremadamente altos (superiores a 6). En comparación con otros conceptos que combinan energía solar y geotérmica, en este caso, la energía solar se destina directamente a la bomba de calor, y no sólo se utiliza un acumulador intermedio bivalente a modo de interfaz. En el sistema IMMOSOLAR se aprovecha la energía solar acumulada bajo el pavimento con una capacidad de almacenamiento muy superior. ¡La bomba de calor IMMOSOLAR funciona directamente con energía solar! Las temperaturas bajas y medias del colector se aprovechan íntegramente en el sistema: para activación de componentes, como fuente para la bomba de calor y como acumulador a largo plazo (acumulador geotérmico). La superficie de los colectores se encuentra en la parte del tejado del edificio orientada al sur y puede sustituir parcialmente a la cubierta (para instalaciones integradas en el tejado). Para evitar la formación de agua condensada al funcionar la bomba de calor con bajas temperaturas de retorno, en el desarrollo de colectores se ha dado prioridad a un sistema de ventilación óptimo.
Acumulador – Acumulador combi
Para tener permanentemente a disposición la energía necesaria para la calefacción y el agua sanitaria se utiliza un acumulador combi. En este se almacena directamente la energía producida por el colector. Si la energía solar directa no es suficiente, genera la bomba de calor la energía necesaria. Para reducir los ciclos de encendido y apagado de la bomba de calor y garantizar un funcionamiento óptimo, el excedente de energía se almacena en un acumulador intermedio, según el principio Router patentado por IMMOSOLAR, y se volverá a dirigir posteriormente al edificio de forma optimizada para la energía y la demanda. - TABS (opcional) Adicionalmente es aprovechada la capacidad de almacenamiento de la masa del edificio. Para ello se coloca en el techo de cada planta un sistema de esteras tubulares. Este es abastecido con el excedente de energía del colector. Los sistemas de componentes termoactivos (TABS) se calientan a una temperatura de 22ºC a 25ºC, de este modo la estructura de la edificación se vuelve reticente a las fluctuaciones de temperatura del exterior y forma una superficie radiante adicional para las habitaciones en el piso inferior. Se forma un acumulador ideal ya que la energía solar se almacena sin pérdidas donde corresponde, es decir, en el interior del edificio. Los TABS también son perfectamente aptos para la refrigeración activa y pasiva de edificios.
Acumulador geotérmico
El acumulador geotérmico engloba componentes del pavimento y el subsuelo del edificio utilizado como masa acumuladora. En este acumulador se almacena la energía que no puede ser absorbida por el acumulador intermedio. En las estaciones “cálidas”, el acumulador geotérmico puede calentarse hasta una temperatura de 35ºC. Esta energía almacenada la vuelve a extraer el sistema y, por ejemplo, la pone a disposición de la bomba de calor para el calentamiento del agua sanitaria como temperatura de origen (fuente de energía). El acumulador geotérmico sirve así para el almacenamiento intermedio de la energía excedente y suministra a la bomba de calor energía geotérmica en las épocas de escaso rendimiento solar.
Bomba de calor
La energía suministrada por el colector no es suficiente para calentar el edificio y el agua sanitaria durante todo el año. Esta demanda de energía adicional es garantizada por una bomba de calor. La bomba de calor es eficaz y ha sido integrada en el sistema global de modo muy eficiente. Al ser suministrada por el colector, utiliza además poca energía de origen solar y la eleva al nivel de temperatura necesario. Con la integración de la energía solar, la bomba de calor proporciona aprox. 40% más de calor que con el modo de funcionamiento convencional. Se trata de una bomba de calor optimizada que puede procesar también las altas temperaturas de origen. Para la función de refrigeración se almacena la energía frigorífica, generada con el funcionamiento de la bomba de calor, en el acumulador intermedio de frío. En caso de requerimiento a través de la regulación de la temperatura de habitación, la energía es puesta a disposición del sistema de calefacción de paredes o suelos radiantes. |